Cumbres Borrascosas

julio 2nd, 2012
|

“Levantó la mano para coger el cuello de Heathcliff y acercar su mejilla a la suya; mientras él, a su vez, cubriéndola de frenéticas caricias, decía ferozmente:

-Ahora me enseñas cuán cruel has sido conmigo, cruel y falsa. ¿Por qué me despreciaste? ¿Por qué traicionaste tu propio corazón, Catalina? No tengo ni una palabra de consuelo. Te lo mereces. Tú misma te has matado. ¡Sí, ya puedes besarme, y llorar, y arrancarme besos y lágrimas; te abrasarán y condenarán! Me amabas, ¿qué derecho tenías de abandonarme? ¿Qué derecho -contéstame- a satisfacer un ruin capricho que tusviste con Linton? Porque ni la miseria, ni el envilecimiento, ni la muerte, ni otro castigo de Dios o Satanás nos hubiera separado. Tú, por tu propia voluntad, lo hiciste. Yo no te he roto el corazón, tú misma te lo has roto; y al romperlo has roto el mío. Tanto peor para mí, si soy fuerte. ¿Quiero acaso vivir? ¿Qué clase de vida será la mía cuando tú…?, ¡Oh Dios, ¿quisieras tú vivir con tu alma en la tumba?!

-¡Déjame! ¡Déjame! -sollozó Catalina- Si hice mal, muero por ello. ¡Basta! También tú me abandonaste; más no te lo echaré en cara; te perdono. ¡Perdóname tú también!

-Dura cosa es perdonar, y mirar esos ojos, y tocar esas manos consumidas -contestó él-. ¡Bésame de nuevo y no me muestres tus ojos! Te perdono lo que me has hecho. ¡Amo a mi asesino!; pero al tuyo ¿cómo puedo amarle?

Guardaron silencio, los rostros ocultos uno contra otro, y rociados con sus comunes lágrimas”.

 

Cumbres Borrascosas – Emily Brontë 

Leave a comment:


Parse error: syntax error, unexpected '}' in /home/florlewi/public_html/wp-content/themes/simplydelicious/footer.php on line 74